
...Aunque en realidad en esta ocasión también podía llamarse guiso "me voy de vacaciones", y me explico: Durante estos días que preparamos nuestra salida hacia la segunda vivienda, el campo, la playa, el apartamento, etc..nos gusta dejar el congelador y la despensa vacía de los "sobrantes" que hemos ido acumulando estos últimos meses. Entre los productos que me encuentro, selecciono un surtido con el que se me ocurre realizar un guiso, que aún siendo muy tradicional y algo contundente, no deja de ser apropiado para cualquier época del año, sobre todo para los amantes de los platos con "sabor", y como veréis no es un plato especialmente graso ni pesado.
INGREDIENTES (aproximado para 2 personas):
- Ternera para guisar (unos 400gr)
- 1 Cebolla pequeña y 1 Chalota
- Menestra (unos 200gr)
- 1 Tomate rallado
- 1 (o dos) Patatas
- 1 Ramita de romero
- Jengibre en polvo
- Nuez moscada en polvo
- Pimentón dulce
- Pimienta (recién molida mejor)
- Comino en polvo
- 1 Hoja de laurel
- Canela (por supuesto)
- Mermelada de frambuesa
- 1 cucharada de "carne guisada Knorr" (luego lo explico)
- 1 Vaso de vino (blanco o tinto)
Antes de empezar, y como esta es la primera receta que publico, quiero deciros que para mi, la cocina es imaginación, que no hay que tener miedo de experimentar, de probar cosas nuevas, y no tener prejuicios a la hora de utilizar las posibilidades que nos ofrece la gran cantidad de nuevos productos del mercado, que utilizados convenientemente pueden ser una gran ventaja para los que , como yo, disponemos de poco tiempo para cocinar, y aún así no queremos renunciar a un buen plato.
ELABORACIÓN:

Siempre he creído que es importante tener preparados los ingredientes que vamos a utilizar antes de comenzar la faena, yo los preparo por "etapas", así no se me olvida ninguno, no tengo que ir abriendo armarios buscando, y además voy recogiendo y guardando según voy utilizando, bueno comenzamos...
Troceamos la
ternera y sazonamos con
pimienta (mejor con molinillo que es mas aromática), no añadimos sal para que no pierda su jugo, y salteamos en una sartén junto a una ramita de
romero (yo tengo la suerte de tener en casa plantadas algunas hierbas aromáticas, pero podéis usar de la que tengáis en el especiero).
Mientras tanto, picamos la
cebolla y la
chalota muy fina, pienso que es fundamental para un buen guiso, así queda el sabor bien homogeneo en el plato. Ponemos la cazuela donde se va a desarrollar el guiso un chorrito de aceite y pochamos la
chalota y la
cebolla, junto a su toque de
sal y el
laurel, cuando esté bien pochadita añadimos el
tomate rallado y lo dejamos sofreir convenientemente.
Una vez tenemos el sofrito, hacemos un hueco en medio y doramos en él un poco de
pimentón, procurar que no se queme ya que amarga, inmediatamente mezclamos con el sofrito y añadimos el
vino. Como ya os he contado se trataba de aprovechar restos y por eso he utilizado
blanco, pero el
vino tinto le va muy bien también. Dejamos que evapore el alcohol y añadimos la
ternera que ya tenemos convenientemente sellada, retiramos el
romero, que ya ha hecho su labor, pero guardamos la sartén con los jugos y el sabor que ha soltado la carne. Y llegamos al momento del aroma, a fuego lento, añadimos el
jengibre, la
nuez moscada, el
comino, una cucharada de
mermelada de frambuesa (os dará un toque original y muy interesante a la salsa), y por supuesto
UN TOQUE DE CANELA, que dará al plato un sabor único y especial.

Incorporamos poco a poco la
menestra (yo he utilizado congelada, por que me quedaba una poca que tenía que gastar, además es muy practica) y la
patata cortada (me gusta "triscarla", (medio cortar con cuchillo y romper), ya que así suelta mejor el almidón y la salsa queda más ligada. Mientras, añadimos agua en la sartén donde hemos sellado la
ternera con el
romero, y mezclamos, así aprovechamos todo el sabor que ha quedado en ella. Añadimos este agua al guiso y dejamos hervir unos minutos, entonces añadimos una cucharada del sobre de "
carne guisada" (estos sobres por sí solos no son muy prácticos, pero son muy útiles a la hora de potenciar sabores, sobre todo si cocinas con poco tiempo), dejamos el guiso hasta que la
patata esté cocida (unos 25 minutos), un poco más si queréis una salsa más espesa.
Y ya está, es una sencilla receta, con sabores muy interesantes y una salsa deliciosa, comparable a los guisos tradicionales, pero con un "toque" muy mediterráneo. Disfrutar del verano y ya me contareis cositas!