miércoles, 24 de agosto de 2011

Sorbete de Orxata y plátano











La Horchata (en Valenciano "Orxata") es una bebida refrescante muy tradicional en Valencia, sobre todo en época estival, en las tardes en que el calor aprieta de manera insistente, se suele servir a modo de merienda, acompañada de otro típico producto de la tierra, el "Fartón". Me atrevo a experimentar con este estupendo producto ya que el sabor de la Horchata no agrada a todo el mundo, pero no por ello hay que renunciar a un producto tan completo. Intentando darle un toque original, añado unos pequeños cambios y el resultado es esta receta que os dejo, que si la probáis, seguro no os dejará indiferentes.

INGREDIENTES:
- 1L. de Orxata de Xufas
- 4 Plátanos
- Un chorrito de Batida de Coco (Mangaroca)
- Un toque de Canela.
- Fartons


La receta es bien sencilla si disponeis de batidora, añadir los ingredientes, batir, y decorar con canela, nada más fácil. Para los peques podeis sustituir la Mangaroca (que lleva un poco de alcohol) por leche de coco, el resultado es igual de bueno. Cómo truco os diré que yo suelo congelar parte de la Orxata en cubitos, y así al anadirlos a la batidora mantenemos un poco el típico "granizado", además que así el resultado es más fresco y agradabe. Como vereis muy sencillo, pero no deja de ser una merienda (o un postre) excelente y muy veraniego, sobre todo ahora que nos permitimos algún exceso....Un saludo




miércoles, 17 de agosto de 2011

Bienvenidos al Norte




Acabo de llegar del País Vasco y Cantabria y tengo que confesaros que vengo encantada con su gente, sus paisajes y sobre todo con su gastronomía, es por ello que me gustaría compartir con vosotros parte de esta experiencia. Lo primero que cabe destacar es la notable diferencia con respecto al litoral mediterráneo tanto en su clima como en sus paisajes, ese verde intenso y esa temperatura tan fresca, en especial por las mañanas, aunque mi intención es centrarme quizás, en lo referente a todo lo relacionado con su cocina.


Evidentemente no puedo detallar todas esas experiencias tan deliciosas que he tenido el gusto de saborear, pero si me gustaría resaltar ciertos lugares,los cuales, me han parecido de lo más interesantes tanto por la calidez del trato de sus propietarios como por su fabulosa cocina.


Bilbao destaca por sus excelentes pintxos, eso obvio y todos lo sabemos y no hay nada mejor que callejear por el casco antiguo donde te encuentras con lugares estupendos para degustar mil combinaciones distintas de montaditos y tapas, los de Plaza nueva son geniales, pero al estar muy de moda siempre están a tope, luego recorriendo un poco el barrio, encuentras otros, como el "Kasko", donde la variedad y la vistosidad de la barra repleta de pintxos ya seduce desde el momento en el que entras.


Aparte del casco antiguo ha proliferado una zona nueva, quizás no tan conocida por el turista, que destaca, por la innovadora concepción del clásico pintxo, en especial me sorprendió el "Okela" donde probamos uno caliente de "Foie a la plancha con cebolla caramelizada" (exquisito, un clásico que no decepciona por su buena ejecución) y un sorprendente "Solomillo con crema de foie", unos pintxos sensacionales en una calle (Maestro García Rivero) donde podéis recorrer de bar en bar y disfrutar de magnificas opciones.

En San Sebastián ocurre prácticamente lo mismo que en Bilbao, aunque, no sé si será por esa maravillosa playa, que me recuerda a Valencia, o por ese encantador casco antiguo, me gustó de una manera muy especial. Destacaría (además de los consabidos pintxos), un pequeño restaurante en el que disfrutamos de un menú de degustación exquisito, muy recomendable no solo por su buen hacer, sino también por la calidez del local y el trato amable de su gerente,"La Muralla" en C/ Embeltran 3, un moderno y luminoso restaurante donde disfrutamos de un exquisito bacalao atemperado sobre piperrada y una sutil crema de ajo, unas sabrosas carrilleras y unas geniales torrijas, precedidas por una refrescante infusion de frutos rojos con helado de yogurt. En definitiva un menú correcto y muy bien interpretado, un lugar muy acogedor y amable, recomendable a cualquier amante de la buena mesa.









Una vez en zona Cántabra nos dejamos caer en un pueblecito (Villapresente), para alojarnos en "La Casona del Valle", una antigua casa de labranza de 1764, completamente restaurada para cumplir las funciones de hotel y restaurante. Por un precio más que aceptable, su gerente, Fernando Llamosas (2 veces campeón de Cantabria de Cocina Creativa y de Autor), te ofrece la posibilidad de cenar en su restaurante, degustando los platos de su extensa y original carta. El trato que recibes es, desde el primer momento, personal, familiar y excelente, el hotel es un rincón maravilloso, enclavado en un paraje privilegiado, con un comodísimo acceso a lugares como, Santillana del Mar, Comillas, San Vicente de la Barquera, Cabuérniga...Pero especialmente hay que destacar su cuidada cocina, desde el desayuno, personalizado y servido por el mismo Fernando (gracias por todo, y tambien a Jose y Javi), y acabando por la cena, donde el trato y los platos cobran protagonismo, entre las maravillas que probamos debo destacar el taco de bonito, el Carpaccio de Lechazo con Virutas de Foie y el lomo de pato con frutos rojos, y de nuevo una expectacular torrija. En definitiva un sitio ideal, ya sea para descansar, organizar tus visitas a Cantabria, y por supuesto para comer bien. unas vacaciones estupendas llenas de imágenes y sabores que dificilmente podré olvidar.





lunes, 1 de agosto de 2011

Gazpacho de sandía y fresas

Ya inmersos en plenas vacaciones veraniegas, os traigo una receta facilísima, muy fresca y original, con la que conseguiréis sorprender a los vuestros y así descubrir que un plato muy nuestro y excepcional, como es el gazpacho, tiene un montón de posibilidades más allá de las tradicionales recetas a las que estamos acostumbrados.



INGREDIENTES (aproximado para dos personas):

- 2 Tomates.
- 8 ó 10 Fresas.
- Un trozo de Sandía
(unos 700grs).
- Sal y pimienta.
- Albahaca fresca.
- Hierbabuena fresca.
- Aceite.
- Vinagre.
- 2 Lonchas de jamón serrano.


ELABORACIÓN:

La elaboración de este gazpacho tan exquisito y original es de una facilidad pasmosa. Introducimos en el vaso de nuestra batidora, o robot de cocina, los tomates (mejor pelados), la sandía troceada, las fresas lavadas, un par o tres hojas de albahaca y lo mismo de hierbabuena, un chorrito de aceite, otro de vinagre y salpimentamos. Se tritura todo muy bien y si nos gustan las texturas finas tamizamos todo el resultado por un colador ayudándonos con una cuchara para filtrar bien la mezcla, dejamos enfriar (si la sandía y los tomates estaban en el frigo, no será necesario).



Finalmente pasamos al "punto" de decoración y resalte de sabor del plato: la Sal de Jamón. Entre dos hojas de papel de hornear ponemos las lonchas de jamón, procurar que sean relativamente finas, aplanamos levemente con las manos y las introducimos en el microondas, la idea es que queden bien tostaditas, pero sin llegar a quemarse. Las retiramos y las dejamos enfriar sobre papel de cocina, una vez frío el resultado debe ser una lámina de jamón seca y compacta.
Finalmente servimos el gazpacho, decoramos con una hojita de las hierbas aromáticas que hemos utilizado, un chorrito de aceite de oliva y, como remate rompemos el jamon, yo lo hago con la mano, pero podéis en un mortero, dejándolo en finas particulas, que espolvoreamos sobre nuestro gazpacho.

El resultado es un plato lleno de color, sabor y contrastes, realmente adictivo y sano, ideal para esta época del año y que espero que disfrutéis como yo.


jueves, 28 de julio de 2011

Mi guiso de ternera al aroma de romero




...Aunque en realidad en esta ocasión también podía llamarse guiso "me voy de vacaciones", y me explico: Durante estos días que preparamos nuestra salida hacia la segunda vivienda, el campo, la playa, el apartamento, etc..nos gusta dejar el congelador y la despensa vacía de los "sobrantes" que hemos ido acumulando estos últimos meses. Entre los productos que me encuentro, selecciono un surtido con el que se me ocurre realizar un guiso, que aún siendo muy tradicional y algo contundente, no deja de ser apropiado para cualquier época del año, sobre todo para los amantes de los platos con "sabor", y como veréis no es un plato especialmente graso ni pesado.




INGREDIENTES (aproximado para 2 personas):

- Ternera para guisar (unos 400gr)
- 1 Cebolla pequeña y 1 Chalota
- Menestra (unos 200gr)
- 1 Tomate rallado
- 1 (o dos) Patatas
- 1 Ramita de romero
- Jengibre en polvo
- Nuez moscada en polvo
- Pimentón dulce
- Pimienta (recién molida mejor)
- Comino en polvo
- 1 Hoja de laurel
- Canela (por supuesto)
- Mermelada de frambuesa
- 1 cucharada de "carne guisada Knorr" (luego lo explico)
- 1 Vaso de vino (blanco o tinto)

Antes de empezar, y como esta es la primera receta que publico, quiero deciros que para mi, la cocina es imaginación, que no hay que tener miedo de experimentar, de probar cosas nuevas, y no tener prejuicios a la hora de utilizar las posibilidades que nos ofrece la gran cantidad de nuevos productos del mercado, que utilizados convenientemente pueden ser una gran ventaja para los que , como yo, disponemos de poco tiempo para cocinar, y aún así no queremos renunciar a un buen plato.

ELABORACIÓN:

Siempre he creído que es importante tener preparados los ingredientes que vamos a utilizar antes de comenzar la faena, yo los preparo por "etapas", así no se me olvida ninguno, no tengo que ir abriendo armarios buscando, y además voy recogiendo y guardando según voy utilizando, bueno comenzamos...

Troceamos la ternera y sazonamos con pimienta (mejor con molinillo que es mas aromática), no añadimos sal para que no pierda su jugo, y salteamos en una sartén junto a una ramita de romero (yo tengo la suerte de tener en casa plantadas algunas hierbas aromáticas, pero podéis usar de la que tengáis en el especiero).

Mientras tanto, picamos la cebolla y la chalota muy fina, pienso que es fundamental para un buen guiso, así queda el sabor bien homogeneo en el plato. Ponemos la cazuela donde se va a desarrollar el guiso un chorrito de aceite y pochamos la chalota y la cebolla, junto a su toque de sal y el laurel, cuando esté bien pochadita añadimos el tomate rallado y lo dejamos sofreir convenientemente.

Una vez tenemos el sofrito, hacemos un hueco en medio y doramos en él un poco de pimentón, procurar que no se queme ya que amarga, inmediatamente mezclamos con el sofrito y añadimos el vino. Como ya os he contado se trataba de aprovechar restos y por eso he utilizado blanco, pero el vino tinto le va muy bien también. Dejamos que evapore el alcohol y añadimos la ternera que ya tenemos convenientemente sellada, retiramos el romero, que ya ha hecho su labor, pero guardamos la sartén con los jugos y el sabor que ha soltado la carne. Y llegamos al momento del aroma, a fuego lento, añadimos el jengibre, la nuez moscada, el comino, una cucharada de mermelada de frambuesa (os dará un toque original y muy interesante a la salsa), y por supuesto UN TOQUE DE CANELA, que dará al plato un sabor único y especial.


Incorporamos poco a poco la menestra (yo he utilizado congelada, por que me quedaba una poca que tenía que gastar, además es muy practica) y la patata cortada (me gusta "triscarla", (medio cortar con cuchillo y romper), ya que así suelta mejor el almidón y la salsa queda más ligada. Mientras, añadimos agua en la sartén donde hemos sellado la ternera con el romero, y mezclamos, así aprovechamos todo el sabor que ha quedado en ella. Añadimos este agua al guiso y dejamos hervir unos minutos, entonces añadimos una cucharada del sobre de "carne guisada" (estos sobres por sí solos no son muy prácticos, pero son muy útiles a la hora de potenciar sabores, sobre todo si cocinas con poco tiempo), dejamos el guiso hasta que la patata esté cocida (unos 25 minutos), un poco más si queréis una salsa más espesa.

Y ya está, es una sencilla receta, con sabores muy interesantes y una salsa deliciosa, comparable a los guisos tradicionales, pero con un "toque" muy mediterráneo. Disfrutar del verano y ya me contareis cositas!

martes, 26 de julio de 2011

...el porqué de la Canela





Tras un tiempo de dudas y reflexión, he decidido comenzar esta aventura gastronómica, ante la insistencia de mi marido, Sebas (grafistantaneas), para que pueda compartir mi forma de entender y vivir la cocina con otras personas. Él piensa que puede servirme de estimulo, una manera de relajar y desconectar ante el día a día, cada vez mas monótono y estresante. La verdad es que tiene razón, una de las pocas cosas que me abstraen completamente de las pequeñas dificultades cotidianas, es cuando entro en la cocina a "interpretar" un nuevo plato, acompañada, eso sí, de una copa de buen vino.

Hace un tiempo vi una película, sencillamente encantadora, llamada "Un toque de canela", narra la relación de un niño griego que se cría con su abuelo en Estambúl, allí aprende aspectos esenciales de la vida a través de la gastronomía y la astronomía. Me sedujo particularmente como explica la extraordinaria manera en que los sabores y aromas influyen en nuestra existencia, en nuestro ánimo y en definitiva en nuestras vidas.

La película contiene diálogos geniales y preciosos que asocian las especies y los astros con aspectos fundamentales de la vida, quizás el que mas me gustó es el que reproduzco en el encabezado de este blog:
"A veces tenemos que utilizar una especia que no es la de siempre para conseguir algo, para provocar algo especial. El Comino, por ejemplo es una especia fuerte, vuelve a la gente poco comunicativa, en cambio, la Canela hace que las personas se miren a los ojos"

Desde entonces, al comenzar el día, cada mañana en el desayuno tomo mi café con leche...y un toque de canela.