sábado, 21 de enero de 2012

Vamos de cena..."Restaurante La Reina"



Esta semana dejo las cazuelas y sartenes aparcadas un rato para recomendar uno de los muchos restaurantes en los que se puede disfrutar, de verdad, de unos buenos platos, un buen local y una inmejorable atención. La velada se presentaba perfecta, acudíamos a un estupendo concierto de Blues de una banda valenciana amiga, y como preludio decidimos acudir a cenar al restaurante "La Reina", un estupendo restaurante, fruto de una larga experiencia profesional y familiar en dos tabernas hermanas. La base del éxito del restaurante se basa en el trato de las materias primas, de primera calidad, manteniendo la esencia de la cocina mediterránea, pero innovando en cada plato.

La verdad es que nunca había estado en este restaurante, está situado en una zona privilegiada y emblemática de la noche valenciana (en la plaza de Cánovas), referente para varias generaciones de la "movida mediterránea", al entrar descubres un local excelentemente decorado (obra del interiorista Nacho Moscardó), amplitud, modernidad y sencillez (para mi gusto demasiada luz), pero el Maitre, Manuel Pérez, que es cuñado de mi marido y uno de los profesionales con más experiencia y clase de la Comunidad Valenciana, nos puso en una zona interior, "de fumadores", una zona especialmente habilitada con calefacción hasta en el piso, y una iluminación mucho más íntima para una cena. Tuvimos el placer de conocer al cheff Jim Harris (profesional que ha trabajado con el prestigioso cheff Tetsuya Wakuda en Londres y Australia) antes de la cena, muy amable y sereno, que rápidamente se retiró a atender su cocina, la verdad es que el local se llenó hasta los topes (y es grande), incluso doblaron alguna mesa.



Manolo (así es como llamamos familiarmente al maitre) nos había preparado un menú para la ocasión, comenzamos con una cerveza "Inedit" creada por Ferran Adrià, Juli Soler y el equipo de sommeliers de el Bulli, aromatizada con cilantro, piel de naranja y regaliz, mantenida en hielo...simplemente genial. Comenzamos por todo lo alto con una mini hamburguesa, uno de los pinchos más populares. ¿Cuál es su secreto? Adrián, el responsable de los pinchos de el restaurante, lo cuenta en Facebook. La mini burguer es totalmente casera, se elabora de forma artesanal. Para acompañarla, le añaden queso, lechuga, cebolla, huevo de codorniz y ¡el truco!: ¡allioli! Un bocado perfecto, ¿no? Enseguida nos llegó un Mi-cuit de foie con chocolate amargo y membrillo, un entrante tradicional pero con un punto de modernidad absolutamente sorprendente, el contraste de sabores era equilibrado, sereno y a la vez excitante.



Antes de recuperarnos llega el "huevo poché a la trufa con patata, chorizo y crujiente de jamón", a pesar de que el huevo no es uno de mis platos favoritos, he de reconocer que me sentí gratamente sorprendida por su sabor y el equilibrio de sus ingredientes, de echo habría repetido sin dudarlo. Continuamos con una "decostrucción de ensalada de pollo César", exquisita y fresca, un plato correcto que invita al comensal a la degustación personalizada de esta típica ensalada, dando opciones a combinar los ingredientes en relación a los gustos de cada uno.



La sorpresa llegó con el siguiente plato, unos "Raviolis de Bogavante", una combinación de pasta rellena con una fina crema de marisco, coronado con un crujiente del crustáceo, una delicatessen muy recomendable para los amantes de los sabores del mar. Rematamos con un "Chuletón trinchado de Buey" acompañado de salsa de carne y mostaza a la antigua, ideal para los amantes de la carne "en su punto" acompañadas de unas tradicionales patatas y unos pimientos de padrón y todo ello regado con un Rioja, Azpilicueta, que maridó perfectamente con el plato.

Y como no, llegó la hora de postre, un excelente surtido de tartas de distintos sabores, apeticibles y correctas. Pero lo mejor de todo fue ese Gin Tonic que prepara Manolo con su buen hacer y su técnica especial, que remata perfectamente una cena de estas características. Nos quedamos con ganas de volver y poder probar la amplia variedad de pinchos, como el Chipioli, que lleva chipirón, pimiento del piquillo, beicon y alioli o la carrillada de añojo 72 horas (que realmente se cocina 73 horas!!!) y tantos platos más que tienen en su carta.



Sin duda que volveremos, y por último felicitar al equipo de la Reina por su excelente trabajo y por su amabilidad. Recalcar además que entre semana tienen un menú diario super original, siempre renovado y a 12€ más IVA, un lujazo al alcance de casi todos, un rincón privilegiado en la capital de el Turia. Un gran local que sitúa en su sitio la moderna gastronomía valenciana.

martes, 3 de enero de 2012

Crema de Mejillones y Carabineros



Esta semana nos toca algo ligerito, que con tantos excesos es lo que más apetece. He decido preparar esta deliciosa crema, que es ideal para combatir el frio intenso que estamos teniendo en estas fechas.

La receta es una variante de una que encontré en el magnífico blog de Carmen Rico, "Las Recetas de Mamá" y que tenía muchas ganas de preparar, así que me he puesto manos a la obra y ha resultado una crema deliciosa, muy apetecible para esta época y sobre todo muy ligerita, la cúal ha resultado ideal como primer plato el día de Año Nuevo y sobre todo muy reconfortable.



INGREDIENTES: (Para 2 personas)

- 2 Carabineros
- 500 gramos Mejillones
- Cava
- Brandy
- 100 gramos de gambas peladadas
- 1 Ajo
- Puerro
- Cebolla tierna
- 1 Patata mediana
- 1 Zanahoria mediana
- 1 Tomate maduro para rayar
- Fumet de pescado
- Cremé Fraiche o Nata
- Pimienta, pimentón dulce


ELABORACION:

En una olla, pondremos los mejillones bien limpios y le añadiremos un buen chorro de cava, los dejaremos hervir hasta que se abran y retiraremos del fuego. Colaremos el caldo y sacaremos la carne del mejillón. Lo reservamos.

En una sartén, con un poco de aceite de oliva sofreiremos las cabezas de los carabineros, les daremos unas vueltas y agregamos un poco de brandy y lo flambeamos. Machacamos las cabezas para sacarle el jugo que llevan dentro y añadiremos una cucharadita de pimentón dulce junto a un poco de fumet que tenemos reservado (yo lo tenía preparado y congelado con anterioridad), retiramos el resto de las cabezas y dejamos hervir 5 mínutos y guardamos.

En una olla más grande, sofreimos el ajo, la cebollita tierna, la zanahoria, la patata y el puerro (utilizaremos la parte blanca) y cuando comprobemos que esta todo bien pochadito, agregaremos el tomate rallado junto a una pizca de sal y azúcar. Dejamos sofreir bien para que se mezclen todos los sabores y pasado ese tiempo añadimos el concentrado de carbineros, las gambas peladas, los mejillones (reservaremos unos cuantos para decorar) y por último el "fumet". Dejarmos cocer unos 12 mínutos (o hasta que la patata esté en su punto) y trituraremos con la batidora y añadiremos una pizca de pimienta, rectificando de sal si lo requiere.



Añadir la nata o créme fraiche y remover a fuego lento hasta conseguir el espesor y textura que deseamos.

A la hora de emplatar, pasaremos por la plancha las colas de los carabineros y los colocaremos encima de la crema junto a unos mejillones que habiamos reservado. Espero que os guste esta crema que tiene la ventaja que se puede preparar con antelación y por supuesto si hacemos más cantidad podemos congelar para otro día. Buen provecho y FELIZ AÑO NUEVO!!


miércoles, 21 de diciembre de 2011

Tártar a los dos Salmones con Crema de Aguacate

Llegan las Navidades, una época de comidas familiares, de empresa
de excesos en general. Por todo eso, a la hora de preparar nuestros platos navideños debemos tener en cuenta, no solo el impresionar a nuestros invitados, sino también cuidar un poco nuestro estómago quizás un poco saturado en estas fechas.

Por este motivo, a la hora de elaborar el menú de Nochebuena lo he tenido en cuenta y uno de los platos que voy a incluir, es este tártar a base de dos salmones. Una receta, que sin dejar atrás el sabor y originalidad resulta muy saludable a la vez que rápida de preparar.



INGREDIENTES: (Para 2 personas)

- 1 Paquete de salmón ahumado Martiko (es excepcional su sabor)
- 150 gramos de salmón fresco
- Alcaparras
- Pepinillos agridulces
- Olivas negras deshuesadas
- Un tomate (que este bien tirante)
- Cebollita tierna
- Mostaza Antigua
- Limón
- Soja
- Aguacate
- Plátano macho
- Cebollino
- Sal Maldon
- Eneldo
- Cilantro


ELABORACION:

Comenzamos retirando la piel y las espinas del salmón, (yo lo congelo previamente por el tema del anisakis) picándolo finamente a cuchillo. Lo introducimos en un bol, salpimentamos y lo regamos con zumo de limón, aceite, soja y una cucharada de mostaza a la antigua. Lo cubrimos con papel film y lo dejamos marinar de 2 a 3 horas en la nevera.

Mientras iremos preparando la crema de aguacate. En el vaso de la batidora iremos incorporando el aguacate, medio tomate, un poco de cebollita tierna, zumo de limón (cuidado no pasarse), aceite, sal, pimienta y un poco de cilantro. Lo trituramos todo bien hasta conseguir una textura cremosa, rectificando de algún ingrediente si es necesario. Lo taparemos con papel film y reservaremos en la nevera.

A continuación trocearemos unas olivas negras, unas alcaparras, pepinillos, tomate y un poco de cebollita. Espolvorearemos con eneldo y lo incorporamos al salmón que teníamos en la nevera marinando. Con un aro redondo (untado con mantequilla, para facilitar el desmoldado), colocaremos las lonchas de salmón ahumado en cruz para formar un paquete, dejando suficiente sobrante para cubrir la parte superior. Rellenamos el aro con la mezcla del salmón y cerramos.
Acompañamos con unos chips de plátano macho, que habremos frito previamente en láminas bien finas. decoramos y acompañamos con un poco de la crema de aguacate, rematando con un pepinillo, cebollino picado, y un toque de sal Maldon a modo de decoración.


Espero que os guste la receta que he preparado, yo la voy a incorporar en mi menú de esta Nochebuena, pues resulta un entrante muy fresco y elegante. Os deseo a todos FELICES FIESTAS....nos vemos prontito!


viernes, 16 de diciembre de 2011

Solomillo de Cerdo con Salsa de Nueces y Cebollitas Glaseadas



Nos vamos acercando a las fiestas Navideñas y es época de ofrecer a nuestros familiares y amigos unas propuestas culinarias distintas y originales, teniendo en cuenta que en la mayoría de los hogares debemos ajustar un poco el presupuesto con respecto a otros años, esta semana he decidido preparar una receta de lo más sencilla y que apuesto sera del agrado de vuestros comensales.

El solomillo de cerdo es una carne muy versátil y que admite infinidad de combinaciones y a la que le sientan bien practicamente todo tipo de salsas y guarniciones. Si añadimos a todo ello, que su precio en el mercado es más que asequible, se convierte en un plato estrella a la hora de preparar ricos platos.



INGREDIENTES: (Para 2 Personas)

- 1 Solomillo de cerdo (si es ibérico mucho mejor)
- 1 cebollita tierna
- 50 gramos de nueces peladas (Común y de Macadamia).
- 100 ml de leche evaporada Ideal de Nestle
- 1 copita de brandy
- 1 bote de cebollitas en vinagre
- Aceite de oliva virgen
- Pimenta
- Soja
- 2 cucharadas soperas de azúcar
- 200 ml de vino tinto
- 2 Patatas

ELABORACION:

Comenzaremos la receta limpiando las cebolletas y picándolas (no importa el tamaño, pues luego la pasaremos por la batidora). En una sartén con un poco de aceite de oliva sofreiremos la cebolla hasta que empiece a transparentar, añadiremos la nueces peladas y saltearemos un par de minutos. A continuación rociaremos con la copita de brandy y flambearemos (siempre apagando el extractor de la campana) hasta que se consuma el alcohol. Retiraremos del fuego y pasaremos a un vaso para triturar con una batidora hasta que la mezcla quede bien fina. Se añade la leche evaporada y corregiremos de sal y pimienta. Reservamos.



Para preparar la guarnición empezaremos con las cebollitas glaseadas. Escurriremos bien las cebollas en vinagre y en un cazo o sartén pequeña pondremos el azúcar junto al vino tinto y mantendremos a fuego vivo, cuando hierva añadiremos las cebollitas y una cucharada sopera de soja. Lo mantendremos a fuego medio hasta que el vino adquiera consistencia de jarabe. En cuanto a las patatas, no hay más que decir las cortamos al gusto y las freímos. Mi madre me enseño un truco que aprendió cuando estuvo trabajando en una cocina en Francia, y según ella, si se fríen primero a fuego más lento y se reservan, cuando ya tenemos listos el resto de ingredientes, las volvemos a freír esta vez a fuego bien fuerte, pues así conseguimos que la patata esté crujiente por fuera y por dentro quede en su punto.



Por último, salpimentamos el solomillo y doraremos en una sartén con aceite bien caliente, girándolo para que queden bien doradito de forma uniforme. Taparemos la sartén para que se nos haga bien por dentro, a mí particularmente, el solomillo de cerdo me gusta bien hecho, (aunque sin pasarse, hay que recordar que no es como la ternera o el el buey, y que esta carne poco hecha es la que más parasitos vivos puede tener), finalmente cortaremos en rodajas y emplataremos con nuestra salsita y la guarnición.

Espero que os guste el plato, en casa os aseguro que nos encantó, eso sí comprar una buena barra de pan porque es un delito no mojar en esa salsa. Que os aproveche.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Huevos Rellenos con Guacamole de Mango



Los huevos rellenos son una receta sumamente fácil de preparar y que a la mayoría de la gente les agrada a la hora de comerselos. Yo creo que es una de las formas más comunes de preparar este producto tan nutritivo, amén de los "huevos fritos" que son los reyes a la hora de servir este manjar. No hay nada como comer un huevo frito bien hecho, junto a unos ajitos y mojar pan hasta no poder más.

Como en casa siempre los he solido comer de la forma más tradicional, (rellenos de atún, mayonesa...) este fin de semana los preparé de una forma un tanto especial, haciendo una combinación un tanto arriesgada pero cuando los serví en las mesa, mis amigos se quedaron con la boca abierta, no solo por lo vistosos que quedaron, sino más bien por su sabor fresco y un tanto exótico que resultaron.

Ahora que se acerca estos días navideños, os recomiendo hacer este tipo de entrante que suele ser todo un clásico, pero que con estos pequeños cambios que me he permitido hacer, el resultado es un plato que se sale de lo convencional y que os hará quedar muy bien ante vuestros invitados. Espero que os guste el resultado.



INGREDIENTES: (Para 2 Personas)

- 3 Huevos
- Aguacate
- Tomate
- Cebollita tierna
- ½ Mango
- Limón
- Pimienta
- Aceite de oliva virgen extra
- 6 Langostinos cocidos


ELABORACION:

En primer lugar y lo imprescindible es cocer los huevos de la forma tradicional que solemos hacer desde siempre. La verdad es que la receta es tan fácil que se elabora en un santiamén, por lo cual si tenéis pensado preparar más platos, lo podéis realizar con antelación y montarlo todo a la hora de servir. Dejaremos enfriar y nos pondremos con el guacamole.

En el vaso de la batidora vamos incorporando poco a poco todos los ingredientes. En primer lugar el aguacate, que habremos partido por la mitad y vaciado toda su carne, retirando el hueso central, luego un tomate pequeño, un trocito de cebolleta (la cantidad variará según gustos) a mi particularmente no me gusta que sepa mucho a cebolla, el zumo de medio limón, pimienta, sal y aceite de oliva. Trituramos bien hasta conseguir una mezcla homogénea y comprobamos el punto de sabor, con el fin de añadir algún ingrediente más hasta conseguir ese sabor característico del guacamole.



Existen en el mercado unos sobres que ya llevan todas las especias para la preparación del guacamole, si se utiliza con moderación y combinandolo con ingredientes frescos, el resultado es muy bueno. Como veis bien fácil. Por otro lado pelaremos el mango y utilizaremos unas cuantas rodajas de éste, el cual cortaremos muy finito para incorporarlo a la mezcla. Lo cubrimos con papel film y guardamos en la nevera hasta la hora de emplatar. Pelamos los langostinos y llegada la hora de servir, rallamos sobre el plato la yema del huevo, colocamos la clara vacía partida por la mitad, encima, quitandole un poco a la base para que éste tenga más estabilidad. Lo rellenamos con la mezcla y lo coronamos con los langostinos. Si tenéis preparado algún aceite de albahaca o hierbabuena, os dará el toque final de decoración.

El plato queda finalizado y listo para servir, seguro que será un éxito. Espero que os guste

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Pulpitos en Salsa de Anís



Esta semana he preparado una receta un tanto peculiar, no solo por la sencillez de su elaboración, sino más bien por el contraste de sus ingredientes. Es un plato que cuando lo hago en casa mi marido, se acaba comiendo toda la cantidad que haga y aunque piense que me excedido y voy a poder guardar para otro día, nada de nada, se termina. La verdad es que es resulta muy grato al paladar y que se puede acompañar de cualquier tipo de guarnición, yo en este caso he optado por un puré de patatas pero podemos servirlo con arroz, con cous-cous, con pasta ...

El único inconveniente que tiene es que algunas veces me resulta muy complicado encontrar estos pulpitos, pués tienen que ser pequeños para que resulten tiernos y agradables de comer. Si podéis encontrarlos y os atrevéis a hacerlos, os aseguro que os encantará esta versión y no dejará indiferentes a vuestros invitados.




INGREDIENTES: (Para 2 personas)

- 750 gramos de pulpitos
- 2 Cebollas tiernas
- 2 Cebollas Moradas
- Anís Estrellado
- Pimienta en Grano
- Anís Seco o Dulce
- Miel
- Puré de patatas

ELABORACION:


La sencillez de la preparación plato es tal, que os va a sorprender. Lo primero que tenemos que hacer es pelar y partir la cebolla en gajos más bien finos, lavar bien los pulpitos porque estos, no necesitan pelarse ni limpiar como ocurre con los calamares, que nos suelen dar mucha más faena en ese aspecto.



En una cazuela de base ancha, echamos una buen chorrito de aceite de oliva y cuando empiece a calentarse incorporamos la cebolla junto a unos cuantos granos de pimienta y 4 ó 5 piezas de anis estrellado, los sofreímos durante unos 10 minutos y a continuación añadimos los pulpitos bien lavados, los dejamos a fuego fuerte y pasados unos minutos los regamos con un vasito de anís seco (puede se dulce), idea que descubrí de mi madre, que solía hacer la sepia con este licor. Quizás os sorprenda un poco la utilización del anís, pero os aseguro que el sabor que resulta de dicha emulsión es sumamente gratificante.

Dejamos que se cocinen a fuego medio-fuerte durante 30 minutos aproximadamente, controlando la cebolla para que se vaya caramelizando. A mitad de cocción, le añado un buen chorrito de miel para endulzar un poco el sabor (me encanta el contraste de sabores). Por cierto, si utilizáis anís dulce no hace falta que le pongáis miel, pues nos quedaría demasiado empalagoso.



Preparamos el puré de patatas, yo en este caso, como siempre voy con falta de tiempo he decidido utilizar uno de sobre, pero si disponéis de tiempo sufiente, lo podeis hacer vosotros mismo y os quedará mucho más natural. Cuando el puré este en su punto, le añadiremos unas cuantas alcaparras y resevaremos. Dejaremos reposar el guiso en la cazuela ( yo lo suelo preparar de un día para otro ) y lo único que nos queda es emplatar. En este caso lo he hecho de dos maneras, por un lado con ayuda de un aro redondo, hacemos una cama con el puré y colocamos encima los pulpitos y por otra parte lo he emplatado de forma separada. A vuestro gusto.
Probadlo y ya me contareis!!!


jueves, 17 de noviembre de 2011

Crema de Calabaza con Vieiras y Trigueros



La calabaza es una hortaliza muy versátil a la hora de preparar recetas. Su origen es un poco difuso, algunas fuentes afirman que procede de América, aunque parece ser que no es del todo cierto y que fue por el Asia Meridional donde se originara, eso si con la peculiaridad de que solo se cultivaba para aprovechar sus pepitas, aunque esta costumbre fue desapareciendo a medida que surgieron variedades con más pulpa y con sabor. Los españoles fuimos quienes la introducimos en Europa allá por el siglo XV y se propagó por zonas de clima húmedo.

Se encuentra en el mercado disponible durante todo el año, pero es quizás en esta temporada otoño e invierno cuando su sabor es más dulce y de hecho se consume más. La verdad es que las cremas y purés son platos que apetecen mucho en esta temporada del año y esta semana he decido preparar esta crema con una mezcla de ingredientes que la hacen muy original y con un agradable sabor. Espero que os guste.

INGREDIENTES: (2 o 3 personas)

- 500 gramos de calabaza
- 1 Zanahoria mediana
- 1 Ajo puerro
- 1 Ajo
- 1 Patata mediana
- Caldo de pescado
- Carne de Vieira ( 4 o 6 Porciones)
- 6 Langostinos, Gambón o Gamba Rayada
- Esparragos
- Mantequilla, Aceite



ELABORACION:


En primer lugar pelaremos, lavaremos y trocearemos toda la verdura, excepto los espárragos que los dejaremos enteros. Comenzaremos con la calabaza, la zanahoria, luego la patata y el por último el puerro. Reservamos la verdura para tenerla a punto a la hora de comenzar a cocinar la crema.

Lavaremos las gambas (yo en este caso he cogido gambón, pues en la pescadería tenían muy buena pinta y estaban a muy buen precio), quitaremos los bigotes y separaremos la cabeza de la cola, a la cual le retiraremos la piel y reservaremos en la nevera.



En una cazuela, más bien ancha pondremos un poco de aceite de oliva y sofreiremos la cabeza de las gambas (salpimentamos), mientras se fríen, las aplastaremos para sacarles el jugo del interior. Una vez conseguido, retiramos las cabezas y desechamos. Cortamos un ajo en láminas y en el mismo aceite que hemos sofrito las cabezas añadimos un poco de mantequilla e incorporamos el ajo.
Lo doramos unos segundos y echamos toda la verdura que teníamos cortada, les damos unas vueltas para que se mezclen los sabores y dejamos sofreír unos minutos.

A continuación, cubrimos con el caldo de pescado y lo mantendremos a fuego medio-fuerte durante 30 minutos aproximadamente, o en su defecto que la verdura este en su punto. Trituraremos con la batidora y si queremos darle una consistencia más fina lo pasaremos por el chino y ya tendremos nuestra crema.



Prepararemos una sartén y pasaremos por la plancha los espárragos, las vieiras y el gambón Y simplemente emplataremos, a nuestro gusto. Es una versión un poco diferente en cuanto a las cremas únicamente de verdura pero os la recomiendo por su sabor especial. BUEN PROVECHO!!!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Alubias con Almejas en Salsa verde



Nuca me cansaré de comentaros que las legumbres son una fuente fundamental de proteínas vegetales, yo me consideró una autentica abanderada de este tipo de alimento. Cuando eramos pequeños, a la mayoría de nosotros, se nos obligaba a su ingesta y nuestras madres padecían lo suyo para hacérnoslas "tragar". Sin embargo, a medida que nos hacemos mayores, vamos apreciando en su justo valor, la importancia de estos fabulosos guisos.

Sin querer dejar atrás este tipo de platos, que tanto nos recuerdan a nuestras madres y para hacerlos, quizás si cabe, un poco más ligeros, os propongo esta combinación de almejas con alubias, una mezcla de sabores muy interesante, mar, campo y tradición....espero que os guste.



INGREDIENTES:

- 300 gramos de alubia cocida
- Una lata de guisantes cocidos
- 500 gramos de almejas aprox.
- Un ajo
- Una cebolla pequeña
- Harina
- Perejil
- Caldo de pescado

ELABORACION:

Lo primero que tenemos que hacer es poner las almejas con agua y sal durante una hora aproximadamente para que suelten toda su arena. No hay nada más desagradable que encontrarte restos de arena en la comida, yo lo detesto, pienso que un plato pierde todo su encanto (creo que esto ya lo he comentado en alguna ocasión). Una vez pasado ese tiempo, las enjuagamos bien y en una cacerola junto a un poco de aceite de oliva echamos las almejas, tapándolas, hasta conseguir que se nos vayan abriendo, retiramos del fuego y reservamos. Una vez se hayan enfriado, retiramos algunas cáscaras del molusco con el fin de que una vez servido el plato nos sea más sencillo de comer.

En la misma cazuela que hemos abierto las almejas, pochamos bien, primero el ajo y luego la cebolla junto con un puñadito de perejil. Añadimos una cucharada sopera de harina y la sofreímos con cuidado de no que no se nos queme e inmediatamente lo regamos con un vaso de vino blanco, dejando que se evapore el alcohol. Echamos el caldo de pescado en la cazuela (un buen caldo casero no es difícil de hacer y el resultado siempre es superior) y lo dejamos hervir unos 15 minutos par conseguir que se mezclen bien todos los ingredientes. Una vez veamos que va cogiendo consistencia el caldo, incorporamos las alubias cocidas y las tenemos aproximadamente 20 minutos más.



Pasado este tiempo solo nos queda añadir los guisantes (previamente enjuagados) y las almejas que teníamos reservadas, espolvoreamos con una buena cantidad de perejil picado y con ello el guiso queda listo par servir. Yo os recomiendo hacerlo con antelación o inclusive un día antes, pues este tipo de plato necesita reposar bien para que se mezclen bien los sabores. Buen provecho!!


viernes, 4 de noviembre de 2011

Pollo al Brandy con Miel y Verduras



Esta semana os propongo una receta más bien sencilla, y que cuenta con cientos de versiones a la hora de elaborarse, se trata del pollo en salsa, un plato muy clásico cuya combinación de ingredientes hacen que cada plato tenga un sabor original. Dándole un toque diferente he mezclado verduras, miel y brandy.

El resultado es un sabor muy interesante y como en mi cocina suelo utilizar muchas especias, conjugandolas en su justa medida se consigue que, un plato de toda la vida, se convierta en algo más innovador y delicioso al paladar. Una sorpresa para aquellos que lo prueban por primera vez y gustan de este tipo de guisos...



INGREDIENTES: (para 2 personas)


- 4 Muslos de Pollo (si son de granja mejor)
- 1 Cebolla
- 1 Ajo
- 1 Zanahoria
- 1 Tomate maduro
- 5 o 6 Almendras- Brócoli
- Judia bobby (6 o 7 vainas)
- 1 Cucharada de harina o Maizena
- Miel
- Una naranja
- Puerro
- Mermelada de tomate
- medio vaso de brandy
- Salsa de Soja
- Comino en polvo, orégano
- Una ramita de romero
- Caldo de ave o verduras
- Una batata roja


PREPARACION:

Lo primero que tenemos que hacer es macerar los muslos de pollo. Cogeremos un ajo y dandole un golpe lo restregaremos por la carne del ave y luego lo laminaremos. Salpimentaremos y espolvoreamos con el comino en polvo y con el orégano, añadiendole un chorrito de soja (hay que tener cuidado de no pasarse con la sal) y un poco de aceite de oliva. A continuación incorporaremos unas cáscaras de naranja, un poco del zumo de ésta y una hoja de laurel. Lo tapamos con papel film y lo dejamos reposar mínimo 3 o 4 horas en la nevera.




Mientras tanto, vamos preparando las verduras. Limpiamos y troceamos la zanahoria, el puerro, las judias y el brócoli. Picamos la cebolla finamente y rallamos el tomate . En una cazuela de base ancha echamos un buen chorro de aceite de oliva y doramos las almendras, las retiramos y las pasamos a un mortero para picarlas.

En ese mismo aceite, doramos los muslo de pollo que teniamos macerando pero con la precaución de quitarle las láminas de ajo, con el fin de que éste no se nos queme ya que nos dejaría un sabor amargo al guiso. Una vez el pollo va tomado color lo retiramos y reservamos. En la misma cazuela incorporamos primero el ajo que teniamos laminado y inmediatamente la cebolla, pasados unos minutos vamos añadiendo la zanahoria, el puerro y las judias y lo dejamos sofreir unos minutos más y a continuación el tomate rallado. Dejamos pasar un tiempo hasta que el tomate vaya cogiendo un poco de color y echaremos una cucharada de harina, la rehogamos un poco e incorporaremos los muslos de pollo, la miel (al gusto), una cucharada sopera de mermelada de tomate y las almendras picadas, daremos unas vueltas y regaremos con una copa de brandy, el cúal flambearemos (hay que tener precaución de apagar el extractor).



Por otra parte, mientras hemos estado haciendo el sofrito de las verduras habremos calentado el caldo de ave o verduras junto a una ramita de romero y una vez se ha flambeado el brandy añadimos a la cazuela el caldo junto con el resto del macerado, cubriendo un poco más de la mitad de los muslos. Dejaremos hervir durante 45 minutos a fuego lento e iremos removiendo el guiso para comprobar la consistencia de la salsa.



En cuanto al brócoli, yo os recomiendo hacerlo por separado, bien hervido o al vapor. En una cazuelita apta para microondas colocamos el brócoli junto un chorrito de agua. Pasados unos 8 o 10 minutos estará listo. Lo hago de esta manera para evitar que se nos deshaga en la cocción, ni pierda ese color verde intenso. Cuando falten unos minutos para finalizar el guiso lo incorporamos a la cazuela y listo. Comprobaremos la consistencia de la salsa y si vemos que nos ha quedado un poco líquida la espesaremos con un poco de Maizena, diluida en agua fria.



Para la guarnición he optado por unos chips de batata roja, sobre todo ahora que es la temporada y por su sabor un tanto dulzón, son muy faciles de hacer, se cortan con un pelaverduras, bien finos, y se frien en aceite bien caliente. Espero que os guste la combinación de sabores que he preparado y que os aproveche!!.

jueves, 27 de octubre de 2011

Spaghetti "Frutti di Mare" al aroma de Albahaca



La pasta es uno de los alimentos básicos de la dieta mediterránea y puede tener variedad de combinaciones. En mi cocina es un plato que no suele faltar nunca, de hecho a mi marido, Sebas, le encanta, es su plato favorito. Supongo, que en la mayoría de las casas suele ser el plato más socorrido a la hora de improvisar una receta. Combinada con carne, verdura, en ensalada y de mil formas distintas, suele ser casi siempre del agrado de la mayoría de los comensales.
Esta semana, dando una vuelta por el mercado me acerqué a la pescadería donde suelo hacer la compra, encontré unos mejillones y unas almejas que tenían un aspecto impresionante y decidí preparar esta receta, que aún no siendo algo muy novedoso, si os aseguro que el resultado de la combinación del sabor a mar junto a la pasta y ese aroma tan especial que le da la albahaca os dejará una sensación tan agradable, que no dudareis en volver a repetir.

INGREDIENTES: (2 Personas)

- 150 gramos spaghetti
- Albahaca fresca
- 300 gramos de almejas
- 100 gramos gambas peladas
- 500 gramos de mejillones
- 1 sepia pequeña
- Tomate triturado
- 1 cebolla tierna
- 1 ajo
- Vino blanco





ELABORACION:

En primer lugar pondremos a remojo las almejas en agua con sal para que vayan soltando la arena y mientras tanto, limpiaremos lo mejor posible los mejillones estirando de las barbas con cuidado y rascando la concha con un cuchillo o con un "nanas". En una cacerola, ponenos un poquito de aceite de oliva y echamos las almejas y mejillones juntos, a los que añadiremos una hoja de laurel. Dejamos que se nos abran y reservamos, eso sí una vez se hayan enfriado retiraremos algunas conchas para que nos ocupen tanto a la hora de presentar el plato, y colaremos el jugo que hemos obtenido de la cocción.

Vamos preparando el ajo, la cebolla y la albahaca, que picaremos bien finita, para que suelten bien todo su aroma. En una sartén, tipo wok pondremos un buen chorrito de aceite e incorporaremos primero el ajo e inmediatamente la cebolla, sofreimos y añadimos un poco de vino blanco dejando evaporar el alcohol. Una vez bien pochado, añadimos las gambas y la sepia, previamente troceada. Pasados 2 o 3 minutos echaremos el tomate triturado y la albahaca, y dejaremos un buen rato para que se fundan todos los aromas. Para darle más sabor a este sofrito, echaremos un poco del caldo de la cocción de las almejas y mejillones.



Con la salsa ya preparada, sólo nos queda cocer la pasta, yo he utilizado spaghetti de verduras, me gustan por su colorido, y si además aporta alguna vitamina extra, pues mejor. Cocemos el tiempo que marque el fabricante, escurrimos bien y las añadimos al sofrito, donde le damos un último golpe de calor, así conseguiremos que se impregnen de los sabores de nuestra salsa. Decoramos con unas hojas de albahaca (o de perejil) y ya tenemos listo nuestro estupendo plato de pasta marinera, el que quiera puede añadir un poco de queso parmesano, yo no lo hago, ya que por si solos tienen un sabor exquisito. Buen provecho!